De la euforia del Tour a la realidad: ¿Será sostenible el ciclismo femenino?
Después de la euforia, las preguntas. Finalizado el Tour de Francia, el ciclismo femenino se enfrenta a la cruda realidad de su fragilidad económica y a la necesidad de transformar esta ola de entusiasmo en un modelo rentable y duradero.
Ciclistas, organizadores, aficionados, observadores... Todos compartían la misma exaltación al término de la quinta edición de la Grande Boucle desde su renacimiento en 2022: el Tour de Francia femenino ha sido un éxito total.
En lo deportivo, coronó a Demi Vollering como la mejor corredora del mundo -ya vencedora del Giro y de varias clásicas esta temporada- al término de un guion digno de Hitchcock, en las antípodas de la prueba masculina, rápidamente anestesiada por un Tadej Pogacar ultradominante.
El Tour femenino arrancó a principios de agosto, una semana después de la llegada de los hombres a París, y consiguió convencer al público de prolongar la fiesta al borde de unas carreteras a menudo abarrotadas.
La llegada a Niza reforzó aún más esta sensación de multitud, con miles de veraneantes, franceses y extranjeros, apiñándose el sábado y el domingo a lo largo del Paseo de los Ingleses para rendir tributo a las campeonas.
Las audiencias televisivas estuvieron a la altura, con un récord de cuota de pantalla en Francia y un pico de más de cinco millones de espectadores el viernes durante la ascensión al Ventoux, pese a que la figura nacional Pauline Ferrand-Prévot no pudo brillar.
Y los medios que siguen la carrera cada vez son más numerosos, con 150 periodistas acreditados frente a 80 un año antes.
El cuadro sería idílico si no se viera empañado por la realidad económica de una disciplina frágil en cuanto se apagan los focos del Tour.
"Mientras los hombres disfrutan de exposición diez meses de doce, las mujeres tienen que conformarse con entre 25 y 30 días de carrera emitidos por televisión", explicaba la semana pasada a la AFP Richard Plugge, director de los equipos masculino y femenino Visma-Lease a Bike, donde corren las estrellas Ferrand-Prévot y Jonas Vingegaard.
"Las inversiones (de los equipos) se han vuelto demasiado importantes como para poder estar satisfechos con el calendario actual", con muy pocas pruebas televisadas, añade Philippe Roodhooft, responsable del equipo femenino Fenix-Premier Tech y de Alpecin en categoría masculina.
Para el jefe de la figura Mathieu van der Poel, otro problema lastra al ciclismo femenino: la escasez de corredoras con una imagen conocida, mientras todos los patrocinadores exigen ya secciones femeninas: "Hoy, ¿qué empresa que invierta en ciclismo aceptará conformarse con un equipo masculino? Ninguna".
Problema: no hay suficientes grandes líderes en el mercado y los equipos se las disputan a golpe de contratos de oro.
"Estamos asistiendo a una inflación de los sueldos, con algunas corredoras sobrepagadas contra toda lógica", considera Roodhooft.
Así, mientras las ciclistas más modestas siguen cobrando el salario mínimo (38.000 euros brutos en Francia -43.900 dólares-), las mejores pueden ya aspirar a un cheque cercano al millón de euros anual, como la española Paula Blasi, la joven vencedora de la Vuelta a España, codiciada por todos.
Con semejantes inversiones, los mejores equipos (cuyos presupuestos rondan los ocho millones) como FDJ-United (Vollering), SD Worx (Wiebes, Kopecky), UAE (Blasi), Movistar (Reusser), Visma (Ferrand-Prévot, Vos) o Canyon (Niewiadoma) reclaman mayor visibilidad.
Esta semana, las redes sociales han hervido: los telespectadores exigen la retransmisión íntegra de las etapas del Tour femenino, como sucede desde hace diez años en la prueba masculina.
"Las chicas se lo merecen, pero tiene un coste. Hay una reflexión real (entre ASO, la organizadora, y France TV), esperamos avanzar hacia eso", declaró la directora del Tour femenino, Marion Rousse.
En cuanto al aumento del número de días de carrera del Tour -nueve por ahora- que reclaman varias corredoras, Rousse teme agotar a las plantillas, ya que los equipos femeninos cuentan de media con solo 12 ciclistas (frente a 30 en los masculinos), mientras la densidad global del pelotón aún debe reforzarse.
"El Tour debe crecer al mismo tiempo que el ciclismo femenino", repite sin cesar Marion Rousse.
Latest stories
Planète Climat: le moustique tigre pourrait se répandre dans presque tout l'Hexagone d'ici un demi-siècle
Sous l’effet du réchauffement climatique, le moustique tigre devrait se répandre dans quasiment toute la France hexagonale d’ici 2085, zones montagneuses exceptées, et le risque de transmission autochtone de dengue pourrait concerner une part significative...
Sport Tour de France femmes: record d'audience, selon France Télévisions
La diffusion du Tour de France femmes, remporté dimanche par la néerlandaise Demi Vollering, a atteint un record en part d'audience, s'est félicité lundi France Télévisions, qui n'a...
Vidéos Monde A Copenhague, plus d'une centaine de kayaks paradent en soutien au Groenland
À Copenhague, des centaines de personnes sont rassemblées en soutien au Groenland, territoire autonome danois convoité par Donald Trump, à l'occasion de la Journée internationale des peuples autochtones. Une centaine de personnes prennent part à un défilé de kayaks. "Nous, en tant que Danois, devons donc nous mobiliser et...