Montevideo

La izquierda venezolana se fisura frente a la cercanía con EEUU

Published on août 5, 2026 at 21:16

Manifestantes queman la bandera de Estados Unidos y la de Israel en una protesta en Caracas el 24 de julio de 2026 — Maxwell BRICENO / AFP
Manifestantes queman la bandera de Estados Unidos y la de Israel en una protesta en Caracas el 24 de julio de 2026 — Maxwell BRICENO / AFP

"¡Ni colonia ni tutela, la patria no se entrega!", gritaban militantes de izquierda venezolanos en una reciente protesta en Caracas. Tras 25 años de discursos anti-imperialistas del chavismo gobernante, son parte de la población indignada con el giro de rumbo y la extrema cercanía a Estados Unidos.

La izquierda venezolana se agrieta cuando está previsto el inicio esta semana en Caracas de un diálogo político entre sectores de la oposición y el gobierno que podría concluir en elecciones, bajo la batuta de Estados Unidos.

Durante años, como vicepresidenta o en otros roles en los gobiernos chavistas en el poder desde 1999, Delcy Rodríguez acusó a Washington de atacar la soberanía venezolana a través de sanciones económicas y del "robo" y "despojo" de activos venezolanos en Estados Unidos.

Pero tras asumir la presidencia de Venezuela de manera interina tras el derrocamiento de Nicolás Maduro el 3 de enero en una operación relámpago estadounidense, colabora activamente con Washington para abrir sectores estratégicos como el petrolero, eléctrico y minero al capital privado, sobre todo estadounidense.

El presidente estadounidense, Donald Trump, asegura que Estados Unidos dirige Venezuela y hasta sugirió en su red social Truth Social que podría convertirse en el Estado número 51 del país. También bromeó que él mismo podría competir en elecciones contra Rodríguez ya que es muy popular en Venezuela.

Según el New York Times, Delcy Rodríguez y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, intercambian regularmente mensajes en español por WhatsApp, selfis incluidos. Y en Caracas no se toma ninguna decisión gubernamental importante sin consultar antes con Washington.

Los venezolanos más izquierdistas no perdonan el giro de 180 grados del gobierno chavista.

"La política que promueve el gobierno y la cúpula" del Partido Socialista Unido de Venezuela "es una política de derecha, es una política de entrega", dijo indignada a AFP Jaqueline López, una militante comunista de 45 años.

Delcy Rodríguez "recibe líneas, hasta por Twitter, del gobierno norteamericano y va y las cumple cabalmente", sostuvo López en una manifestación en Caracas.

"¡Yanquis go home!"; "¡No al saqueo imperialista!", gritaban los manifestantes cerca de la casa museo de Simón Bolívar.

En otra concentración anterior de chavistas quemaron una bandera estadounidense.

El fallecido presidente Hugo Chávez y su sucesor, Nicolás Maduro, se enfrentaron a Washington y se aliaron con Cuba, Irán y China. Aplicaron una fuerte intervención del Estado en la economía e implementaron amplios programas sociales.

Muchos recuerdan aún a Chávez en 2006 frente a la Asamblea General de la ONU, diciendo "huele a azufre" porque antes que él había hablado el entonces presidente estadounidense George W. Bush, a quien caracterizó como "el diablo".

Ahora Trump alaba frecuentemente el trabajo de Rodríguez.

En estos meses, bajo presión de Washington la presidenta suspendió los envíos de petróleo a Cuba y ya tuvo un roce diplomático con Irán. También reanudó relaciones con los gobiernos de derecha de Perú y Chile.

Pero Noel Urbina, un empleado público de 45 años que milita en el partido oficialista y que participó en otra reciente protesta en Caracas, dijo que los chavistas "radicales" como él "no apoyan a Delcy" Rodríguez para una posible candidatura presidencial.

Esto es una novedad, aseguran expertos.

"Nadie se había atrevido a eso", estimó el politólogo Luis Salamanca. Hasta hace pocos meses semejantes ejemplos de libertad de expresión podían desembocar en una fuerte represión política.

Es cierto que siempre existieron críticas individuales, pero esta vez existe "un grupo al interior del chavismo que le pelea al chavismo gobernante", señaló el analista a la AFP.

"Nunca se había visto que alguien le dijera al presidente de la República chavista, fuera Chávez o fuera Maduro, 'mira, tú estás haciéndolo mal'", dijo.

Las expresiones de descontento ocurren poco después de los dos terremotos del 24 de junio que dejaron más de 6.000 fallecidos.

Y poco antes de que la opositora venezolana Dinorah Figuera y el jefe del Parlamento, Jorge Rodríguez (hermano de la presidenta), se sienten en la mesa para intentar negociar la transición.

La gran ausente en la mesa es la principal líder de oposición de Venezuela, María Corina Machado, en el exilio desde diciembre e impedida de volver a su país.

Francisco Arias, diputado por el partido oficialista, pidió evitar una negociación "solo aprobada por quienes dirigen el gobierno de USA" en un mensaje en Instagram.

El consultor y politólogo Jesús Castillo Molleda afirmó sin embargo que Delcy Rodríguez cuenta con el apoyo de la mayoría de los gobernadores, alcaldes y diputados.

La "realidad política" de la Venezuela actual es que Estados Unidos incide altamente en las decisiones macroeconómicas "para reactivar el aparato productivo y económico" tras una enorme crisis de más de una década, señaló.

Suhey Ochoa, una estudiante de 30 años de la organización feminista Pan y Rosas, descartó apoyar a Rodríguez en una eventual elección por el "profundo rencor" que se generó tras los sismos.

La población debió abocarse a rescatar personas y a sacar cuerpos de los escombros y no dudará en "golpear" en las urnas "a un gobierno que no respondió" a la emergencia, sostuvo.

Latest stories