Mundo

"Quedan los recuerdos": una campaña recupera pertenencias de víctimas del terremoto en Colombia

Published on Agosto 17, 2026 at 13:32

Marlene Niño señala a su hermana, fallecida en el terremoto, en una foto familiar que encontró entre los objetos recuperados en el complejo residencial Torres del Limonar, situado en el barrio de Capri, al sur de Cali (Colombia), el 16 de agosto de 2026, tras un terremoto de magnitud 7.4. — Raul ARBOLEDA / AFP
Marlene Niño, una de las víctimas del terremoto, sostiene una foto de su familia que encontró entre los objetos recuperados en el complejo residencial Torres del Limonar, situado en el barrio de Capri, al sur de Cali (Colombia), el 16 de agosto de 2026, tras un terremoto de magnitud 7.4. — Raul ARBOLEDA / AFP
Una mujer revisa sus pertenencias en la zona de objetos recuperados tras un terremoto de magnitud 7.4 en el complejo residencial Torres del Limonar, situado en el barrio de Capri, al sur de Cali (Colombia), el 16 de agosto de 2026. — Raul ARBOLEDA / AFP
Marlene Niño señala a su hermana, fallecida en el terremoto, en una foto familiar que encontró entre los objetos recuperados en el complejo residencial Torres del Limonar, situado en el barrio de Capri, al sur de Cali (Colombia), el 16 de agosto de 202

En las Torres del Limonar, un conjunto de edificios residenciales que colapsaron en Cali tras el terremoto del lunes, una iniciativa busca recuperar y devolver a las familias de las víctimas sus pertenencias.

Marlene Niño, abogada pensionada de 70 años, perdió a su hermana Doris en el derrumbre. Pero se siente agradecida con los voluntarios que lograron recuperar algunas de sus fotografías entre las ruinas.

"Nos quedamos con los recuerdos (...) tienen un enormísimo valor sentimental", asegura a la AFP mientras muestra una foto junto a su hermana y otros familiares. Dice sentir una mezcla entre "alegría, tristeza y nostalgia".

La administración de las Torres del Limonar supervisa la recuperación de las pertenencias, un alivio en este momento en el que las esperanzas de encontrar vida son cada vez más escasas.

Doris Niño vivía sola y estaba a punto de salir a una cita odontológica cuando su edificio colapsó. Tenía 72 años y era comerciante.

Varios de sus sobrinos acudieron como voluntarios en las labores de búsqueda. Escarbaron con sus propias manos hasta encontrar a su tía junto a los restos de la cocina.

"Cuando la localizamos ya había fallecido (...) Queremos creer que no sufrió", dice Marlene.

Su hermana es una de las casi 300 víctimas mortales que deja el mayor sismo de este siglo en Colombia.

Aún hay más de un centenar de personas desaparecidas, pero en muchos edificios se han dado por finalizadas las labores de rescate.

Casi una semana después del terremoto, el cansancio y la angustia han hecho mella en voluntarios, damnificados y familiares de fallecidos o desaparecidos.

Colombia activó una red de apoyo psicológico virtual y presencial en todo el país. Algunos profesionales viajaron para atender a los afectados de las zonas más devastadas.  

Manuela Barrios, psicóloga voluntaria en el Limonar, asegura que los objetos recuperados ayudan a "hacer memoria".

"Encuentran algo y la cara, la expresión, les cambia. Con eso me quedo", dice la psicóloga de 38 años sobre las extenuantes jornadas tras el sismo.

Con lágrimas, Marlene asegura estar impactada y sentirse impotente por la "repentina" muerte de su hermana. "Pudimos encontrar el cuerpo, hay gente que no pudo. Y eso me parece más triste todavía", sostiene.

Latest stories