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La entrada de 60.000 migrantes en el enclave español de Ceuta desata una crisis europea

Published on Julio 31, 2026 at 18:45

Cientos de personas se congregan en una playa cerca de la frontera entre Marruecos y España, el 31 de julio de 2026 — Abdel Majid BZIOUAT / AFP
Una mujer protege a dos niños durante unos enfrentamientos cerca de la ciudad marroquí de Fnideq, en la frontera con el enclave español de Ceuta, el 31 de julio de 2026 — Abdel Majid Bziouat / AFP
Varias personas junto a la valla fronteriza entre Marruecos y España, el 31 de julio de 2026 — Abdel Majid BZIOUAT / AFP
Sánchez atribuye la crisis en Ceuta a un rumor lanzado por "mafias de traficantes de seres humanos" — AFPTV STRINGER, Lucía DIAZ, Jorge GUERRERO, Ignacio OLVEIRA
Cientos de personas se congregan en una playa cerca de la frontera entre Marruecos y España, el 31 de julio de 2026 — Abdel Majid BZIOUAT / AFP

La llegada por tierra y por mar de cerca de 60.000 personas procedentes de Marruecos al enclave español de Ceuta, que España calificó de "ataque" a su integridad territorial, provocó este viernes una crisis en el seno de la Unión Europea.

Al menos 34 personas murieron en el intento de llegar al enclave, según el gobierno local. A última hora del viernes, el gobierno español indicó que la gran mayoría de personas que habían cruzado la frontera desde el jueves (unas 48.000) ya habían vuelto a Marruecos.

La ciudad autónoma de unos 84.000 habitantes vivió una de sus peores crisis migratorias de los últimos años con la llegada en un periodo de apenas unas horas de decenas de miles de personas, en su mayoría hombres jóvenes y adolescentes, a nado pero también saltando las vallas fronterizas.

Varios países europeos reaccionaron con firmeza ante esta brusca crisis migratoria, empezando por Italia, que dijo que quiere cerrar el espacio Schengen a España, una propuesta respaldada por Finlandia y Dinamarca pero que según juristas consultados por AFP no es posible aplicar con el marco legal vigente.

"Estamos preparados para actuar, incluso con medidas excepcionales (...) como la suspensión del espacio Schengen con España", afirmó la jefa del Gobierno italiano de extrema derecha, Giorgia Meloni.

En Washington, el presidente estadounidense, el republicano Donald Trump, calificó de "terribles" las imágenes. "Así estaremos nosotros dentro de tres años si gana el bando equivocado", declaró en Fox News antes de las elecciones de medio mandato de noviembre, para las que los demócratas parten con ventaja en algunas encuestas.

El presidente francés, Emmanuel Macron, expresó su "solidaridad" con España al tiempo que su ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció que multiplicará por cinco el sábado el número de policías y gendarmes en la frontera franco-española.

"No es tiempo de dividir, es tiempo de seguir construyendo una UE fuerte y unida", respondió el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez a las críticas, en un mensaje en X en el que recordaba que hay otros puntos de la Unión Europea por donde entran inmigrantes de manera ilegal.

"Tuve miedo desde el principio. La sensación es como en la pandemia, que más vale estar metido en la casa que fuera", dijo Yolanda Moreno, de 56 años.

"Si sales a ayudar entorpeces a la gente de la policía o a la Guardia Civil, pero si te quedas en la casa, te estás comiendo por dentro los nervios", dijo a la AFP.

Juan Jesús Vivas, el presidente de la ciudad autónoma, lamentó en una comparecencia una respuesta "tardía e insuficiente" del gobierno de Madrid y dijo que "asimilar esta presión es absolutamente imposible".

En las calles de Ceuta, un territorio de 18,5 km², los comercios estaban cerrados como si fuera un domingo y la confederación local de empresarios recomendó mantener cerrados los comercios "hasta que se garantice la seguridad".

Una periodista de AFP vio a policías amenazando con sus porras a grupos de migrantes mientras les señalaban el camino hacia la frontera con Marruecos.

"¡Que os vayáis!", dijo uno de los agentes a un pequeño grupo en el paseo del Revellín, en el centro de la ciudad.

También el viernes centenares de ceutíes se manifestaron frente al ayuntamiento para protestar al grito de "¡Ceuta unida jamás será vencida!".

Algunos de ellos gritaban "¡A por ellos!" y lanzaron insultos contra el presidente socialista español, que llegó el viernes por la mañana al enclave.

A su llegada Sánchez calificó el episodio de "ataque a la integridad territorial" y acusó a las "mafias de traficantes" de ser las responsables.

En Castillejos, una ciudad de Marruecos muy cercana a la frontera con Ceuta, Abdelhakim contó a la AFP haber recorrido "14 km a pie por las montañas" para llegar al territorio español, donde finalmente no consiguió entrar.

"Nos dijeron de pasar por el mar. Pero me encontré completamente sumergido y vi a dos jóvenes (...) morir ante mis ojos", dijo. "Entonces retrocedí y me recordé que tenía dos hijos".

El contexto recuerda a mayo de 2021, cuando más de 10.000 personas cruzaron la frontera en apenas dos días, aprovechando una flexibilización de los controles por parte de Rabat durante una disputa diplomática con España.

La crisis se produce tras la visita de Sánchez a Argelia el 20 de julio, la primera en cuatro años de un presidente del Gobierno español, tras un periodo de tensiones diplomáticas entre ambos países.

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