Montevideo

Pogacar se instala en la mesa de los más grandes de la historia del Tour

Published on Juli 26, 2026 at 20:50

El corredor esloveno del UAE Team Emirates - XRG, Tadej Pogacar, celebra su quinto Tour al cruzar la meta en la 21ª etapa, en París, el 26 de julio de 2026 — Anne-Christine POUJOULAT / AFP
El corredor esloveno del UAE Team Emirates - XRG, Tadej Pogacar, con el maillot amarillo, y el corredor neerlandés del equipo Alpecin - Premier Tech, Mathieu van der Poel, suben por la Butte de Montmartre en la 21ª etapa del Tour de Francia, en París, el 26 de julio de 2026 — Xavier GALIANA / AFP
El corredor esloveno del UAE Team Emirates - XRG, Tadej Pogacar, celebra su quinto Tour al cruzar la meta en la 21ª etapa, en París, el 26 de julio de 2026 — Anne-Christine POUJOULAT / AFP

Vencedor de su quinto Tour de Francia, con el récord igualado, Tadej Pogacar se instaló un poco más en la leyenda del ciclismo tras haber sido de nuevo uno de los protagonistas de una última etapa grandiosa, ganada por Mathieu van der Poel este domingo en los Campos Elíseos.

Intocable, inalcanzable, solo en el mundo... los superlativos llueven ante el dominio del esloveno, que arrasó en esta sofocante 113ª edición de la Grande Boucle con una ventaja de 6:26 sobre el belga Remco Evenepoel, imponiéndose además en cinco etapas.

Su joven compañero de equipo en el UAE, el mexicano Isaac del Toro, completa el podio, por delante del prodigio francés Paul Seixas, cuya cuarta posición supone todo un logro.

Pogacar se convierte en el quinto corredor de la historia en ganar el Tour en cinco ocasiones, el más joven, después de Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard Hinault y Miguel Induráin.

Un récord desde que las siete victorias de Lance Armstrong, entre 1999 y 2005, fueron borradas del palmarés por dopaje.

La supremacía del doble campeón del mundo, así como su insultante facilidad para domar los puertos más duros, acabó rápidamente con cualquier suspense, máxime cuando su gran rival Jonas Vinegaard tuvo que abandonar por una caída en la decimoquinta etapa.

También ha suscitado las preguntas que acompañan la formidable carrera del esloveno desde sus inicios y que resurgen cada verano.

Al igual que Vingegaard, fue despertado en plena noche durante el Tour para un control nocturno muy poco frecuente que, según el reglamento antidopaje de la UCI, debe estar motivado por "sospechas graves y específicas".

"Si es necesario para demostrar que somos limpios, lo acepto totalmente", reaccionó Pogacar, que niega cualquier práctica ilícita.

Se adueñó de la carrera ya en la sexta etapa, en los Pirineos, en Gavarnie-Gèdre, y ganó también en Les Angles, en Le Lioran, en el Macizo Central, en Le Markstein, en los Vosgos, y en Alpe d'Huez.

Este domingo estuvo a punto de añadir una sexta victoria en la última etapa, en París, recortada a 89 km para aliviar a las fuerzas de seguridad movilizadas por los incendios en la región de Gironda.

Al ataque en cada paso por la Butte Montmartre, se escapó junto a Mathieu van der Poel en la última subida por la rue Lepic, sumida en un fervor indescriptible, como en los Juegos Olímpicos de 2024.

En la cima, quedaban diez kilómetros hasta la meta y los dos grandes rivales de las clásicas se fueron relevando a la perfección para resistir al pelotón de esprínteres, entre ellos el neerlandés Olav Kooij, lanzado por Seixas, transformado en un gregario de lujo.

El maillot amarillo, al límite de sus fuerzas, y Van der Poel fueron finalmente alcanzados a pocos cientos de metros de la línea de meta. Y fue entonces cuando el neerlandés lanzó una última aceleración para lograr por un suspiro una cuarta victoria de etapa en el Tour de Francia por delante del esprínter Jasper Philipsen, su compañero en el Alpecin, y del maillot verde Mads Pedersen, nuevamente muy ofensivo.

Este final tan espectacular pone punto final al nuevo triunfo de Pogacar, que seguirá alimentando el debate sobre el mejor corredor de todos los tiempos, título que disputa a Eddy Merckx.

Preguntado sobre cómo podría ganar algún día el Tour, Remco Evenepoel respondió: "Que Pogi no esté en la salida, así de sencillo". El belga se resignó rápidamente, pero su segundo puesto –su mejor resultado en el Tour– es una actuación formidable.

Del Toro, por su parte, confirmó que, con 22 años, puede ser el posible heredero de Pogacar al materializar también el dominio del equipo UAE, a pesar de que varios corredores cayeron enfermos en esta edición especialmente exigente.

Tres etapas tuvieron que ser modificadas debido a la ola de calor y a los incendios.

Francia, Italia y España, los países que acogen las tres grandes vueltas por etapas, se van sin ninguna victoria de etapa por primera vez en la historia de más de un siglo de la prueba.

En el apartado individual destacó el ecuatoriano Richard Carapaz, maillot a lunares de mejor escalador, ganador de dos etapas en Los Alpes, y galardonado con el premio al corredor más combativo.

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