Madrid

Cuatro días frenéticos para la caída del plan Infantino de inversión privada en la FIFA

Published on أغسطس 1, 2026 at 12:43

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, durante una conferencia de prensa la víspera de la inauguración del Mundial 2026, en el estadio Azteca de México, el 10 de junio de 2026 — Alfredo ESTRELLA / AFP
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, durante una conferencia de prensa la víspera de la inauguración del Mundial 2026, en el estadio Azteca de México, el 10 de junio de 2026 — Alfredo ESTRELLA / AFP

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, dio marcha atrás en su plan de permitir inversión privada en la Copa del Mundo, una propuesta que suscitó una mayoritaria reacción global de rechazo.

Apenas cuatro día pasaron desde que Infantino diese a conocer su plan hasta que la presión del fútbol mundial desbarató sus intenciones.

El periódico británico The Times saca el caso a la luz pública, lo que lleva a la UEFA a emitir un comunicado contundente: "Ninguno de nosotros es dueño del fútbol. No es algo que la FIFA pueda vender".

Tras haber respondido con un lacónico "sin comentarios" a The Times, la FIFA tiene que acelerar los plazos y ofrece los primeros detalles de su plan: "Mantendría una participación mayoritaria en FIFA Forward Enterprise (FFE)", y confía en recaudar 4.200 millones de dólares a finales de este año "seleccionando cuidadosamente a inversores a largo plazo que adquirirían participaciones minoritarias y sin poder de control".

El primer ministro británico, Andy Burnham, mostró su rotunda oposición: "El Mundial no es un producto, es la mayor competición del deporte mundial y nunca fue propiedad de nadie para venderla", publicó en X.

Si Infantino había estado esperando algún tipo de respaldo por parte de otras confederaciones, no tardaría en ver rotas sus esperanzas.

La CONCACAF, Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe -que incluye a los tres anfitriones (México, Estados Unidos y Canadá) del último Mundial- afirmó estar "profundamente preocupada" por no haber sido consultada.

"Compartimos la decepción de muchos actores de nuestra región y del mundo del fútbol por el hecho de que este nivel de detalle haya sido elaborado y publicado antes incluso de que se hayan mantenido conversaciones con las instituciones dirigentes y las partes implicadas", decía su comunicado.

La Confederación Asiática de Fútbol —uno de cuyos miembros, Arabia Saudita, será anfitrión del Mundial de 2034— expresó su decepción por no haber sido informada de los planes.

Varios medios de comunicación informaron que Infantino había enviado una carta a las asociaciones miembro de la FIFA informando de que cada una recibiría 40 millones de dólares si respaldaban el plan, pero que debían inscribirse antes del 19 de septiembre.

El propio Infantino defendió su plan el miércoles en un video. "Los aficionados de todo el mundo se beneficiarían enormemente de este potencial transformador, porque cambiará el fútbol en sus países"

El mensaje en video de Infantino no aplacó la polémica: para la UEFA, cuyo presidente Aleksander Ceferin boicoteó la final del Mundial para mostrar su descontento con la FIFA, fue la gota que colmó el vaso.

La instancia europea emitió un comunicado en el que afirmaba que boicotearía todas las competiciones de la FIFA: en el reciente Mundial, ganado por España, tres de los cuatro semifinalistas fueron europeos.

"Ninguna selección nacional de la UEFA participará en ninguna competición de la FIFA mientras estas propuestas sigan vigentes", decía su comunicado.

Aparentemente inmune a las crecientes críticas y haciendo caso omiso de la amenaza de boicot de la UEFA, la FIFA sigue adelante y emite un comunicado en el que ratifica que sigue adelante con sus planes.

"Nadie está vendiendo el fútbol", aseguró la FIFA en el comunicado. "Respetamos las opiniones y preocupaciones expresadas públicamente y reafirmamos nuestro compromiso con una consulta abierta y democrática".

Pero en lugar de tranquilizar las aguas revueltas, el barco siguió hundiéndose horas después con la dimisión del asesor especial de Infantino, Carlos Cordeiro.

El antiguo banquero de inversión y ex presidente de la Federación de Fútbol de Estados Unidos no se anduvo con rodeos. "Permítanme ser claro: no tuve ninguna participación en esta propuesta y me opongo a ella de manera inequívoca. "Es un mal acuerdo para las asociaciones miembro de la FIFA, un mal acuerdo para el fútbol y un mal acuerdo para el futuro a largo plazo del deporte".

La AFC también contribuyó, ofreciendo escaso alivio al cada vez más acosado Infantino. "El hecho de que la situación haya llegado al punto en que la posibilidad real de un boicot a la Copa Mundial de la FIFA haya entrado en el debate público debería preocupar a todos los que se interesan por el futuro de nuestro deporte", señaló la AFC.

Burnham intervino diciendo que Infantino era "el hombre equivocado para el puesto".

Incluso la confederación sudamericana CONMEBOL —considerada cercana a Infantino— no dio su respaldo y terminó emitiendo un comunicado en el que afirmaba haber solicitado "información adicional y aclaraciones".

La FIFA iza la bandera blanca. "Nuestro propósito siembre ha sido -y siempre será- unir y mejorar", declaró Infantino en un comunicado.

"Como resultado, esta propuesta no seguirá adelante".

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